"Pero de lo que nadie le había advertido es de que cada vez que dividimos, los sentimientos que puede albergar nuestro corazón son más pequeños."

sábado, 27 de diciembre de 2014

Cosas.

"Has dejado un vacío precioso."
Esto fue lo que me dijiste después de dormir bajo una masa de árboles varios días, y ahora yo te pido prestada la frase para decírtela. Para confesártela, quitando el alzacuellos.
El vacío es precioso y agridulce a la vez, pero no puedo quejarme, siempre me ha gustado la comida china bañada en esa salsa.

No sé qué es lo que está pasando, no sé cómo estás, no sé que pasará, no sé, no sé, no sé. Por no saber, no me acuerdo si hoy es sábado o martes. Solo que te siento aquí, de alguna manera. De alguna manera que no soy capaz de describirte con veinticinco letras. Claro que tampoco se por qué te estoy escribiendo.
Para que algún día puedas leerlo,
o tal vez simplemente escribo para que me sirva como antiflamatorio, aunque lleve el corazón en el puño.
Estoy intentando hacerlo de la mejor manera posible, como a ti te gusta que la gente escriba.
Confieso que alguna vez tengo que usar el (auto)corrector.
Justo lo que me pasa con la vida.

Te espero en el centro de control, no me importa si vienes con un bol take-away de arroz frito con pollo o arrastrando los pies.
Vale, no voy a usar más frases de canciones, ya hacen eso los que escriben a chicas en los Planetas.

Quedan 3 días para que se acabe el año; ahora es cuando cada vez que refrescas las noticias de Facebook puedes contemplar como cada uno de tus ciberamigos se ha estado estrujando el cerebro durante más de una hora para intentar recordar todas las cosas bonitas y maravillosas que le han pasado estos últimos 365 días. Yo no necesito más de treinta segundos para recopilar lo mejor de los míos, aunque tengo que decir que excluiría los croissants baratos.

Esto es todo.

PD: Pienso quedarme hasta el fin
hasta que digas 'no da para más'.
Mierda, lo he vuelto a hacer.

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