El gris es un color precioso.
Ni blanco ni negro, solo la mitad de cada uno de ellos.
El gris es un precioso paralelismo de mi vida.
Llevo una vida a medias entre dos lugares, aunque uno es un gris más purso.
Hago proyectos grises que presento a medias. No están negros, pero sobran trazos borrosos. Falta blanco.
Uso pantalones que me quedan a la mitad de mi anatomía (aunque es cierto que este gris me queda bien).
Tengo amigos blancos y negros -en todas sus variantes-. Algunos tienden más a la subexposición y los demás suelen estar sobreexpuestos. Demasiado sobreexpuestos.
Tú, tú, y tú, que habéis pasado por mi vida: espero no haberos ensuciado el color tan puro que portáis. Un rojo saturado que tiende a granate puede llegar a ser horrible. Lo siento de verdad.
Me he pasado toda mi vida haciendo escalas de grises y aún no consigo encontrar qué dureza de lapicero es la que me corresponde. El 2B se me emborrona y el 3H me resulta rompedor.
Puede que mi vida sea una cámara estenopeica y no tenga ni la más remota idea de cuánto tiempo debo dejar el papel ahí dentro.
A la mierda Aristóteles, su punto medio y su virtud. A la mierda la escala tonal de PhotoShop.
Quiero encontrar mi saturación.
50R
50B
50G
¿De qué color sois vosotros?
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