"Pero de lo que nadie le había advertido es de que cada vez que dividimos, los sentimientos que puede albergar nuestro corazón son más pequeños."

martes, 3 de febrero de 2015

Panton era un buen hombre.

El gris es un color precioso.
Ni blanco ni negro, solo la mitad de cada uno de ellos.
El gris es un precioso paralelismo de mi vida.
Llevo una vida a medias entre dos lugares, aunque uno es un gris más purso.
Hago proyectos grises que presento a medias. No están negros, pero sobran trazos borrosos. Falta blanco.
Uso pantalones que me quedan a la mitad de mi anatomía (aunque es cierto que este gris me queda bien).
Tengo amigos blancos y negros -en todas sus variantes-. Algunos tienden más a la subexposición y los demás suelen estar sobreexpuestos. Demasiado sobreexpuestos.
Tú, tú, y tú, que habéis pasado por mi vida: espero no haberos ensuciado el color tan puro que portáis. Un rojo saturado que tiende a granate puede llegar a ser horrible. Lo siento de verdad.

Me he pasado toda mi vida haciendo escalas de grises y aún no consigo encontrar qué dureza de lapicero es la que me corresponde. El 2B se me emborrona y el 3H me resulta rompedor.

Puede que mi vida sea una cámara estenopeica y no tenga ni la más remota idea de cuánto tiempo debo dejar el papel ahí dentro.

A la mierda Aristóteles, su punto medio y su virtud. A la mierda la escala tonal de PhotoShop.

Quiero encontrar mi saturación.
50R
50B
50G

¿De qué color sois vosotros?



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